Instituto de Desarrollo Regional

Martes, 01 Octubre 2013 11:52

Con la ley de Transportes Navales: regresaría la filosofía de los años 90

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La norma aprobada en Senadores, prevé la compra en el exterior de tres buques nuevos o usados. Hay ocho astilleros nacionales en condiciones de construirlos.

 

Desde la llegada de Horacio Tettamanti a la subsecretaría de Puertos y Vías Navegables, los actores de la industria naval trabajan con un horizonte común. Dar a luz el Régimen para la Reactivación y Promoción de la Flota Mercante y la Industria Naval Argentina, es el objetivo tras el que se marcha en una elogiable muestra de concordia y consenso. Lamentablemente otras iniciativas, aún con razones loables, no hacen más que opacar el esfuerzo de conseguir un régimen más completo para el sector.
Por unanimidad, el Senado aprobó y giró a Diputados el proyecto de Ley S-2783/13 que crea la Empresa Transportes Navales S.E.
La medida está a tono con la filosofía del Gobierno nacional. A imagen de lo que sucede con Aerolíneas Argentinas, en el campo aéreo, la nueva naviera estatal prestaría servicio en rutas no rentables para la actividad privada, principalmente a la Patagonia.
A pesar de este beneficio de origen, la norma abraza aquellos postulados que, en la década del ‘90, provocaron el casi completo exterminio de la industria naval argentina. La piedra del escándalo está en el artículo 12 que prevé la compra de tres buques porta contenedores reefers y carga general de entre 800 y 1.100 TEUs nuevos o usados sin especificar origen, y que su posterior renovación deberá hacerse en astilleros argentinos.
“No es posible tener industria naval en base a reparaciones o competir con buques usados”, señaló la Federación de la Industria Naval Argentina (FINA) en nota dirigida a los diputados que componen la Comisión de Industria.
En efecto, las reparaciones solo son un complemento, pero no pueden ser la regla. Asimismo, es un mal momento para una medida de esta naturaleza cuando la Argentina negocia con Brasil un acuerdo de complementariedad para la construcción de sus buques. Nadie en su sano juicio puede explicar cómo mientras le pedimos a Brasil que construya en la Argentina, nosotros compramos buques extra zona y encima usados. El haz lo que yo digo pero no lo que yo hago, podría arruinar la negociación con nuestro principal socio del Mercosur.
Si el Gobierno quiere tener su línea estatal en operaciones a corto plazo, podría incluso chartear los buques en el extranjero, sin necesidad de adquirirlos. Actuar de otra forma sería una afrenta al sector. El país cuenta al menos con ocho astilleros en condiciones de construir los buques necesarios. Algunos tienen el 85% de su capacidad ociosa.
Los legisladores, deberían, primero, preguntarse por qué actualmente no existe un servicio regular de transportes marítimos de cargas hacia la Patagonia. Aquellas empresas privadas que lo intentan lo hacen de forma discontinua. Salvo el caso de Maruba, el resto son navieras extranjeras que deben triangular el cabotaje nacional a través del puerto de Montevideo.

Conflicto en puerta

El proyecto de ley abre una puerta al conflicto laboral. Su artículo 7º establece que la empresa actuará “en jurisdicción del Estado Mayor General de la Armada, dependiente del Ministerio de Defensa”. Al mismo tiempo, los fundamentos señalan que “el personal de navegación militar y civil ya existe y recibe su salario del Estado; que las capacidades técnicas de todo el complejo de tareas involucrado en la actividad se encuentran operativas y que solo debemos garantizar su continuidad sin interrupciones”.
Resta ver si los sindicatos y gremios organizados resignarán su derecho a tripular los buques de la naviera estatal. “Entendemos que esta norma, como lo dice en sus considerandos, cubriría un servicio promocional necesario y hoy deficiente en el tráfico marítimo a la Patagonia, pero ello no debería ser motivo de agresión a la industria naval argentina. Creemos que los buques pueden y deben fabricarse en el país. Si se compran nuevos, el tiempo de entrega es similar en los astilleros del exterior o del país y nosotros tenemos precios muy competitivos.
Si la urgencia en la prestación del servicio ameritara la incorporación de buques usados hoy disponibles, solicitamos se prevea que sea de forma transitoria no definitiva y sólo durante el período de construcción de los buques en astilleros argentinos. Puestos los nuevos buques en funcionamiento, los incorporados en forma transitoria pierdan su condición y sean reexportados, tal cual el espíritu de lo normado en el decreto 1010/04 art. 22”, solicitó la FINA a los diputados. Queda en manos de la Cámara baja la posibilidad de cambiar la historia. 

por AGUSTIN BARLETTI Buenos Aires 

Acerca del Encuentro

El objetivo de este encuentro es Concientizar y Profundizar el desarrollo del sistema portuario fluvial argentino en lo relacionado a sus principales vías navegables (ríos Paraná, Paraguay y Uruguay) y sus diferentes problemáticas (navegabilidad, dragado, seguridad, desarrollo e inversiones). Desde la visión pública y privada de la misma, como desde el análisis estratégico de las importantes vías navegables de la región.

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